Escondidos en la mazmorras de tu silencio,
Te abres paso por entre las sombras de tu nombre,
Paseas triste y misterioso
Como galán y dueño de tu sombrío tiempo
Dispuesto a cortejar al sol y a los
sueños
Vestidos de tardes grises y de noches largas
Embaucador y sembrador de melancolías
Con olores a membrillos y a granadas
Con apagados ocres y pardos colores
Me chantajeas, como un ladrón despiadado
Resguardarme en tu ancha capa quisiera
Introducirme en tus bolsillos
tristes
Y acurrucarme en la almohada de
tu nostalgia
Para dormir contigo hasta llegar el alba.
VERSO
Cruel otoño de hojas marchitas
Haz una alfombra de hojas teñidas
De llanto y de sangre sobre mi desdicha.
SOMBRÍO OTOÑO
Ignoré tu cita, para olvidar tu nombre,
Esperé no
verte para no odiarte,
Estabas
dormido para despertarte,
Con todas tus
nostalgias, y tus soledades.
Con sombrío
aspecto y serio semblante,
Como león
hambriento, decidido asaltaste,
Una
madrugada te hiciste palpable,
Has llegado a
tiempo gris y determinante.
Altivo y poderoso, poseedor del viento,
Cubriendo
los días con un frió intenso,
Sacando tus
uñas, hurgando en mi pecho,
Exprimes mi alma y mi pensamiento.
Con tus manos largas, frías y nevadas,
Con tus manos largas, frías y nevadas,
Abrigas mi
cama, con noches de escarchas,
Con tus dedos
largos surcas mi cara,
Y en
tus hojas muertas muere mi esperanza.

No hay comentarios:
Publicar un comentario