Buscar este blog

martes, 13 de noviembre de 2012

OTOÑO

Escondidos en la mazmorras de tu silencio,
Te abres paso por entre las sombras de tu nombre,
Paseas triste y misterioso
Como galán y dueño de tu sombrío tiempo 
Dispuesto a cortejar  al sol y a  los sueños
Vestidos de tardes grises y de noches largas
Embaucador y sembrador de melancolías
Con olores a membrillos y a granadas
Con apagados ocres y pardos colores
Me chantajeas,  como un ladrón despiadado
¡Me atraes, me llamas!
Resguardarme en  tu ancha capa quisiera
Introducirme en tus bolsillos tristes
Y acurrucarme en la almohada de tu nostalgia
Para  dormir contigo hasta llegar el alba.

VERSO
Cruel otoño de hojas marchitas
Haz una alfombra de hojas teñidas
De llanto y de sangre sobre mi desdicha.




SOMBRÍO OTOÑO

Ignoré tu cita, para olvidar tu nombre, 
Esperé no verte para no odiarte,
Estabas dormido  para despertarte,
Con todas tus nostalgias, y tus soledades.
Con sombrío aspecto y serio semblante,
Como león hambriento, decidido asaltaste,
Una madrugada  te hiciste  palpable,
Has llegado a tiempo gris y determinante.
Altivo y poderoso, poseedor del viento,
Cubriendo los  días con un frió intenso,
Sacando tus uñas, hurgando en mi pecho,
Exprimes mi alma y mi pensamiento. 
Con tus manos largas, frías y nevadas,
Abrigas mi cama, con noches de escarchas,
Con tus dedos largos surcas mi cara,
Y en  tus hojas muertas muere mi esperanza. 

  


No hay comentarios:

Publicar un comentario