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jueves, 31 de enero de 2019

¡¡LA VIDA Y SUS CIRCUNSTANCIAS!!



La estabilidad  que tanto  sudor y lágrimas le había costado…se tambaleaba.  Su mundo paralelo, era aplastado por un mundo real y desleal. Había aprendido a estar  a solas consigo misma, a camuflarse entre palabras y textos inventados. Textos que le ayudaban a vomitar lo que sentía.  En aquel mundo rellenaba las ausencias con versos y fantasías. En su mundo todo era posible. Ahora la realidad  se manifestaba ante ella…Solo era la vida y sus circunstancias.   

martes, 29 de enero de 2019

¡¡OTRO TIEMPO!!

 Las nubes corrían vestidas de recuerdos, quizás huyendo de aquel rancio  momento. Un ciprés erguido desafiaba al tiempo y pasivo se dejaba  preñar por una nueva historia. Mi historia.

Altanero miraba al cielo intentando esquivar las remembranzas que  vagabundas,  deambulaban en la estación de mi inevitable silencio.  Historia envuelta en briznas de tardes y que envueltas en el calor de las caricias, de quizás otro tiempo, buscaban cabalgar a lomos del espacio. Historia con alma… alma que bailaba en el solsticio de mi pena. Historia con voz…voz quebrada, que llenaba mis ojos de lágrimas de cristal y…  que quedaban impregnadas en el viento de mi melancolía. Un viento que suspiraba poesía en el brocal de otro tiempo. Tiempo efímero. Tiempo de hadas y versos rotos, que se unían… al constante grito del infinito; Mi propio infinito.  

MIEDO INCONTROLABLE!!


Siempre tuvo un  miedo irracional a perderle. Era un miedo inhumano. Un sentimiento desconocido, sin agravante, con sabor metálico. Su cuerpo se evaporaba y todo  su ser  racional se perdía en una nada absoluta y sin retorno. El tiempo no había borrado aquel peregrino sentimiento, que caminaba sin descanso por cada partícula de su ser.  Miedo, que cada vez que su cerebro recordaba aquel momento,  acudía a ella… como el mayor de los cobardes. Su  olor a trinchera y a escarcha  ácida,  seguía apostado en la infatigable  memoria de su corazón, impidiendo un amago de posibilidad para olvidar aquel extraño e inmisericorde sentimiento. Sentimiento, que se había  quedado enganchado al ritmo del compás de su vida. Solo el pensamiento permanecía lucido. Pensamiento cruel que le destrozaba y que  pasaba de largo de aquel miedo injustificable… Miedo  que se había hecho inmune al dolor intenso de su pensamiento y su corazón.

A MIS HIJOS!

Hay días  en que el universo conspira con el cielo para desgranar versos. Versos con nombres propios. Versos, que como gotas de roció,  me impregnan el corazón de una cálida lluvia de cariño y gratitud. Y entonces comprendo… que la vida aún sigue siendo hermosa y que merece la pena vivir…por y con ELLOS.