Para Lena, hoy era su primer día fuera del mundo al que se había acostumbrado. Hoy le tocaba destrozar
la jaula que la mantenía prisionera de sus temores, de sus miedos y de su culpabilidad.
Imaginarse a todos
alrededor de la tarta con las velas encendidas esperando su llegada, le producía
un sabor agridulce. Sabía que aquel encuentro sería como mirar un cuadro inacabado e incompleto.
Se repetía una y mil veces que no sería para tanto
(solo se trataba de una sencilla fiesta familiar). Aun recordaba sus palabras
furiosas y llenas de amargura que un día
pronunció ¡no quiero que nadie jamás
vuelva a recordarme mi cumpleaños! Con el dolor fluyendo por sus venas renegó de ese día y lo condenó a un lugar
olvidado de su memoria.
Lena intento desterrar los pensamientos que le torturaban, dejó sus dudas, sus cavilaciones, sus recuerdos se
armó del valor que no tenía y decidió coger el toro por los cuernos (como decía el refrán)
Cruzó la
puerta, notó que las piernas le temblaban. Todos esperaban anhelantes su llegada con alegría. ¡Se habían esforzado tanto para que todo saliera bien! ,
no podía fastidiarles el día.
Así, que como un niño cuando esconde su tesoro más
preciado para que no lo encuentren, Lena guardó su maravilloso ayer, su triste
presente y su incierto mañana entre las sombras de aquella casa desconocida
para ella. El encuentro con las felicitaciones entraron en sus oídos como
el canto de un ruiseñor.
Se estremeció emocionada, los años en soledad habían mermado su capacidad de sentir el
calor humano, el encuentro con los abrazos,con los besos,con las caricias y las
sonrisas despertaron a su corazón dormitado.
Desde las sombras su otro mundo vagabundeaba
impaciente y celoso a que volviera de nuevo a recogerlo. No lo defraudó,
cuándo todo termino volvió en busca de su maravilloso ayer, su triste
presente, su incierto mañana y volvió presta a meterse en la jaula de su mundo paralelo. Cuando Lena siente que ese otro “yo” va eclipsando al
“yo” real sale al encuentro de ese otro” yo” que a su pesar a veces sigue añorando. Mientras tanto, Lena bucea dentro de ese otro mundo paralelo buscando un encuentro
de utopía, oculto y misterioso; el encuentro con el más allá al que algún
día sueña poder llegar, al final de esta etapa llamada vida.