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domingo, 18 de enero de 2015

¡ VOLVER A VIVIR!!!

Elena, sentada en lo alto de su agonía,  observaba al crepúsculo que de puntillas daba toques a las puertas del atardecer, para hacerse presente con su capa color azabache. Las últimas veinticuatro horas había permanecido en silencio, sopesando que hacer con su vida.  Cuatro malditas  palabras  bastarían  para escapar de aquel infierno en el que se había convertido su vida. Cuatro palabras liberadoras, que le ayudarían a  sacarla de aquel  pozo de  locura, de autodestrucción y de amargura. Su alma  lacerada pareció fundirse en  el silencio dormido de aquella habitación. Se dejó mecer por sus sueños… se dejó arrullar por la fantasía…  su alma se  quedó embelesada en la  melancolía que destilaban las paredes de su fracaso. Se sentó en el diván de las poesías… se  premió con mágicas palabras…se miró al espejo…el moratón había adquirido un color violeta. Añoró a la mujer de antes…de antes de…unas lágrimas se deslizaron por su mejillas, aún no entendía cómo le quedaban. Cogió la polvera y comenzó a maquillarse con cariño…por un instante creyó ver aquella mujer de antes…y se gustó… se quiso. Entonces, recorrió las llanuras de la ilusión. Se sentó en el rincón del recuerdo, hasta trepar por las escaleras de la esperanza y solo entonces, se atrevió a salir a la vida. Con pasos seguros llegó hasta el hombre, con nombre; Canalla, apellidos maltratador, machista  y ordenó con fuerza a  sus cuerdas vocales a gritar las cuatro palabras, que desde hacía tiempo le estaban quemando la garganta, arrugando el alma y  arruinándole la vida. ¡Basta no aguanto más!  Y salió por la puerta dando un gran portazo…    

¡¡¡LA CAPSULA!!!!!


A Mela, siempre le fascinó aquella cápsula que sentía dentro de su cabeza llena de sueños y fantasías. Allí, encontraba su yo más aventurero y fantástico. Montada sobre la grupa de su fantasía, había viajado a los lugares más extraños y misteriosos que existían. Había caminado por caminos hechos de lunas y de sueños.
Había visto tocar la flauta a una rosa, y a un jazmín vestido de nácar cantar un vals de Beethoven . Había  bailado con duendes, hadas y mariposas.  Se había columpiado en los cálidos rayos del sol, mientras la brisa la balanceaba. Había galopado a la grupa del viento Sur y había jugado con las nubes.
Ahora, desde hacía tiempo aquella maravillosa cápsula que le había llevado a los lugares más recónditos, agonizaba por falta de sueños nuevos.  Mela, necesitaba desesperadamente volver aquellos  mágicos aposentos, donde  volvía a cobrar sentido su vida. Pensó que talvez si volvía a entrar, no tendría las fuerzas suficiente para volver a salir, pero también sabía que si no entraba,  languidecería  sin remedio presa de los días mediocres, preñados de rutina y hastío.  Llamó...Entró… Lloró… y  fascinada en aquel maravilloso cuarto lleno de fantasías y mundos por descubrir…  decidió permanecer cautiva  por siempre de sus propios sueños…  

martes, 6 de enero de 2015

¡¡POESÍAS!!!


 Soy beso hambriento de tu boca,
Caricia desatada de tus manos,
Pasión encendida de tu fuego
 Sombra acurrucada en tu recuerdo…
Alma que se duerme en tu silencio…
Soy sentimientos que  vuelan al viento,
Como suspiros esparcidos en otro… tiempo.
Dolor hecho…poesías… versos rasgados….
Suspiros callados…palabras de vida…
Y besos de algodón de azúcar…



¡¡¡HOY TE RECUERDO!!!

Has dejado en mi alma…
La añoranza de tu olor…de tu sabor…de tus besos.
Infinitas caricias imaginadas… en mi piel,
Tu ternura liada entre mis manos,
Tus sueños  depositados en mi regazo.
Deje de soñar… para soñar contigo, e
Inmortalizarlos en noches de vida.
Hoy te recuerdo;
Como ternura cabalgando a lomos del viento,
Como  dulce susurro poético,
Como mil caricias en alas de mariposa
Como dulce presencia… de quizás otra vida,
Como deseo de abrazo compartido,
Como mi todo y también… mi  nada




¡¡SOY CORAZÓN DESGRANADO!!

Espíritu desnudo en versos soy,
Que va dejando pétalos esparcidos,
Aliento de azucena, de jazmín  y  violeta,
Piedra en el camino  de caminante errante.

Alma  inquieta que deambula tras el viento,
Que  aúlla en las noches de luna blanca,
Y duerme dulcemente en la grieta de tu recuerdo.

Esencia  de invierno con sabor a tristeza,
Con olor a lluvia, con color de escarcha,   
De besos invisibles, de abrazos fabricados.

Alma de  suspiro, de verso roto, de alas cortas,
Que  nada sabe y que todo lo niega,  
Alma necia,  de ocre otoño pálido.

Corazón desgranado, que vaga y sueña,
Que sangra, que sin cesar delira,
Alma viajera que sólo espera alcanzar tu  estrella... 






¡¡TU RECUERDO!!
Escribo  en papel pedazos de mi vida  imperfecta,
Mientras miro estrellas vagabundas, que hieren  mi corazón,
Paseo por trigales huérfanos de espigas
Con corazón de mieles amargas,
 Libero las astillas del alma…
En forma de versos y canciones quebradas,
para que vuelen en alas del viento
Hasta llegar  más allá de mis tierras estériles.
Y  aniden en la almohada de tu…recuerdo…







¡¡SUEÑO CAPRICHOSO!!!
 Mientras el vértigo de la vida,
me susurra descaradamente,
pienso constantemente  en ti.
Tengo la suerte de vivir
en ese sueño caprichoso
que me envuelve cada vez
que miro el inmenso cielo azul.
Pero a veces, cuando el cielo
suspira  lágrimas de amor,
recuerdo, que estoy incompleta,
que falta una pieza mágica,
que  me haga estremecer
como las mismísimas estrellas
que cada noche desafían  a la gran bóveda celeste









¡¡OH TORMENTO!! 

Tienes sabor a hielo
A inviernos largos y fríos 
Tu candente acero loco
Malogró todo mi brío

Quebrantó  todos mis huesos
Ahogándome en un pozo gélido
Ahora dormito siempre
En el rincón del olvido

Te has alzado vengativo
Implacable  y enfurecido
Y todas mis primaveras
Se ha marchitado contigo

¡Oh tormento!
¿Por qué quieres vivir conmigo?
No ves que no quiero verte
 ¡Por Dios! no vengas maldito
Quédate en tu madriguera
Entre lamentos y  gritos

¡No calcules mis segundos
No castigues mis delirios
No hurgues más en mi alma
Pues ya no siente tu filo!
¡Por Dios¡

No te pongas por mortaja 
A mi corazón herido
¡Te conozco miserable!
Eres vil y  repulsivo
Reniego de ti malaje,
No quiero vivir contigo.