Buscar este blog

domingo, 18 de enero de 2015

¡ VOLVER A VIVIR!!!

Elena, sentada en lo alto de su agonía,  observaba al crepúsculo que de puntillas daba toques a las puertas del atardecer, para hacerse presente con su capa color azabache. Las últimas veinticuatro horas había permanecido en silencio, sopesando que hacer con su vida.  Cuatro malditas  palabras  bastarían  para escapar de aquel infierno en el que se había convertido su vida. Cuatro palabras liberadoras, que le ayudarían a  sacarla de aquel  pozo de  locura, de autodestrucción y de amargura. Su alma  lacerada pareció fundirse en  el silencio dormido de aquella habitación. Se dejó mecer por sus sueños… se dejó arrullar por la fantasía…  su alma se  quedó embelesada en la  melancolía que destilaban las paredes de su fracaso. Se sentó en el diván de las poesías… se  premió con mágicas palabras…se miró al espejo…el moratón había adquirido un color violeta. Añoró a la mujer de antes…de antes de…unas lágrimas se deslizaron por su mejillas, aún no entendía cómo le quedaban. Cogió la polvera y comenzó a maquillarse con cariño…por un instante creyó ver aquella mujer de antes…y se gustó… se quiso. Entonces, recorrió las llanuras de la ilusión. Se sentó en el rincón del recuerdo, hasta trepar por las escaleras de la esperanza y solo entonces, se atrevió a salir a la vida. Con pasos seguros llegó hasta el hombre, con nombre; Canalla, apellidos maltratador, machista  y ordenó con fuerza a  sus cuerdas vocales a gritar las cuatro palabras, que desde hacía tiempo le estaban quemando la garganta, arrugando el alma y  arruinándole la vida. ¡Basta no aguanto más!  Y salió por la puerta dando un gran portazo…    

No hay comentarios:

Publicar un comentario