El
libro de mi vida
se ha
quedado en blanco,
sus hojas desnudas al viento.
En mi
corazón desolado,
no
existe los colores.
El
sonido de sus palabras
se han ahogado en el silencio,
las
páginas de mi vida,
se han
quedado impolutas,
los
sueños empolvados, archivados
en un
cajón olvidado del alma.
Las
ilusiones se han esfumado,
y el
libro se ha quedado… incompleto.
Sin
terminar de escribir…inerte por siempre.
SENDEROS
Caminando
por los senderos,
encontré
lo necesario,
para
escribir un libro para el alma.
Una
pluma de pájaro al viento,
un
tintero lleno de ausencia,
y miles
de hojas
caídas amarillentas.
Una túnica de recuerdos ….mi sombra quieta,
mil
besos disecados, mil caricias
congeladas.
Un
camino sin luna, un cielo desnudo de
estrellas,
y unos
pies sangrantes que no saben
caminar
sin luna… ni estrellas.
Tengo
el eco de una guitarra muerta,
una
canción silenciada en mi aliento,
una
frase deambulando en agonía,
un ayer
marcando mi presente,
un
cuerpo que me observa en silencio,
y una
puerta cerrada a tu presencia.
Tengo una balada vaga corriéndome por el alma,
unos
labios que están desiertos, marchitos y ásperos,
tengo
noches de vigilia llenas de escarchas,
que van tras
tu sombra buscando tu mirada,
y tengo días sin sol y de caminos sin alba.
¡Si,
si! Tengo lo necesario
Para
llorar… pero no tengo lágrimas.
UTOPÍA
He
creado una morada,
donde
reina la utopía,
donde
guardo mis secretos,
mis versos y mis poesías.
Allí pueblo los silencios,
mis
sueños y mis alegrías,
puedo jugar con duendes,
con hadas
blancas y madrinas.
Las sombras
están preñadas,
de una hiedra muy fina,
y los efímeros
besos,
arden en llamas vivas.
Las primaveras
se visten,
con todos mis pensamientos
y los
otoños no sangran,
ni se marchitan con el tiempo.
Los
actores del olvido,
quieren
entrar en mi morada,
para alzarse
con el triunfo,
y robarme
mi esperanza.
Pero mi
reino ésta hecho,
de mil sueños y de alboradas,
para reinar junto aquel,
que conmigo compartió,
el
secreto de la flor dorada.
AUSENCIA
Hace
tiempo que te fuiste,
y aun
te siento aquí a mi lado,
y el
vacío que has dejado,
no lo
llenan mil abrazos.
Cuando
la noche me cubra,
con su
silencioso manto,
me
dormiré plácidamente,
entre
el roce de tus brazos.
Cuánto
dolor me ha causado,
tú
marcha precipitada,
tu
ausencia me está matando,
no tengo vida, no siento nada.
Cuando
el sabor de la muerte
me rodeé con sus brazos,
con mi
último gemido,
volveré
a decir Te amo.
Tu
ausencia se manifiesta,
entre
el vacío de mis sabanas,
entre cúmulos
de frases,
y en versos de enamorada.
Tu
ausencia es conspiradora,
de mi
infinita tristeza,
por
donde mi alma camina,
envuelta
entre las marañas.
Tu ausencia se difumina,
tras la
luz… que tu eco enciende,
más, mi alma sigue hechizada,
y loca, loca sigue buscándote.
Mis
ausencias acaecen entre,
mil
formas de amarte,
en
manantiales de sueños,
y en
recuerdos entrañables.