Buscar este blog

sábado, 21 de septiembre de 2013

UTOPÍA



                                                                 
Al bajar por la escalinata,
su rostro se entristeció
al ver que el mundo moría,
envuelto en desilusión,
un lamento agonizaba
en su garganta divina,
Al ver que muchos hombres,
en la miseria se hundían.

Su madero florecido
de mil claveles y vida,
Se tornó en un sollozo
de noche negra maldita,
y mil lágrimas de sangre
 rodaron por sus mejillas.

En medio de aquel silencio,
que en la plaza acontecía,
 el Cristo escuchó a un viejo
que con fe a él se dirigía:
¡Cristo de las Misericordias!
Caudal de infinita dicha,
Quita estos nubarrones,
Que entristece nuestras vidas,
Calma la desesperanza
de los  jóvenes que luchan
por encontrar un camino,
donde sus sueños se cumplan.


Ante el ruego de aquel viejo,
El Cristo se conmovió,
y de su florido madero hasta plaza bajó,
Para consolar al mundo,
que moría de dolor.
Su amor infinito y puro,
En el alma nos caló y,
un júbilo de esperanza,
brotó en nuestro corazón,
y un jardín de utopía en la plaza floreció,
donde los hombres se amaban,
Sin razas, ni distinción.
 Donde los hombres…
eran hombres y no jugaban a ser DIOS

sábado, 7 de septiembre de 2013

POESÍAS





El libro de mi vida
se ha quedado en blanco,
sus hojas desnudas al viento.
En mi corazón desolado,
no existe los colores.
El sonido de sus palabras
se  han ahogado en el silencio,
las páginas de mi vida,
se han quedado impolutas,
los sueños empolvados, archivados
en un cajón olvidado del alma.
Las ilusiones se han esfumado,
y el libro se ha quedado… incompleto.
Sin terminar de escribir…inerte por siempre.



SENDEROS


Caminando por los senderos,
encontré lo necesario,    
para escribir un libro para el alma.
Una pluma de pájaro al viento,
un tintero lleno de ausencia,  
y miles de  hojas  caídas amarillentas.
Una túnica de recuerdos ….mi sombra quieta,
mil besos disecados,  mil caricias congeladas.
Un camino sin  luna, un cielo desnudo de estrellas,
y unos pies sangrantes que no saben
caminar sin  luna… ni estrellas.

Tengo el eco de una guitarra muerta,
una canción silenciada en mi aliento,
una frase deambulando en agonía,
un ayer marcando mi presente,   
un cuerpo que me observa en silencio,
y una  puerta  cerrada a tu presencia.

 Tengo una balada vaga corriéndome por el alma,
unos labios que están  desiertos,  marchitos  y ásperos,
tengo noches de vigilia llenas de escarchas,
que  van  tras tu sombra buscando tu mirada,    
y tengo  días sin sol y  de caminos sin alba.
¡Si, si! Tengo lo necesario
Para llorar… pero no tengo lágrimas.


UTOPÍA


He creado una morada,
donde reina la utopía,
donde guardo mis secretos,
 mis versos y mis poesías.

Allí pueblo los silencios,
mis sueños y mis alegrías,
puedo jugar con duendes,
con hadas blancas y madrinas.

Las sombras están preñadas,
de una  hiedra muy fina,
y los efímeros besos,
arden  en llamas vivas.
 
Las primaveras se  visten,
con  todos mis pensamientos 
y los otoños no sangran,
ni se marchitan con el tiempo.

Los actores del olvido,
quieren entrar en  mi morada,
para alzarse con el triunfo,
y robarme mi esperanza.

Pero mi reino ésta hecho,
de mil sueños y de alboradas,
para reinar junto aquel,
que conmigo compartió,  
el secreto de la flor dorada.






AUSENCIA
Hace tiempo que te fuiste,
y aun te siento aquí a mi lado,
y el vacío que has dejado,
no lo llenan mil abrazos.

Cuando la noche me cubra,
con su silencioso manto,
me dormiré plácidamente,
entre el roce de tus brazos.

Cuánto dolor me ha causado,
tú marcha precipitada,
tu ausencia me está matando,
no tengo vida, no siento nada.

Cuando el sabor de la muerte
me rodeé con sus brazos,
con mi último gemido,
volveré a decir Te amo.

Tu ausencia se manifiesta,
entre el vacío de mis sabanas,
entre cúmulos de frases,
y en versos de enamorada.

Tu ausencia es conspiradora,
de mi infinita tristeza,
por donde mi alma camina,
envuelta entre las  marañas.


Tu  ausencia se difumina,
tras la luz… que tu eco enciende,
más, mi  alma sigue hechizada,
y loca, loca sigue buscándote.


Mis ausencias acaecen entre,
mil formas de amarte,
en manantiales de sueños,
y en recuerdos entrañables.