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jueves, 22 de diciembre de 2016

LA RESIDENCIA


¿Y si hoy tampoco?  Pensaba mientras arrastraba los pies por el pasillo.  El dolor fabricó una nueva arruga en su rostro. El monstruo del miedo se pegó a su espalda. Retuvo las lágrimas que pedían libertad. Clamó al cielo. No obtuvo respuesta. El peso del desasosiego alargó el espacio hasta la sala de espera. Desde la puerta miro ansiosa…como otras veces. La  recibió la orfandad…otra vez. 
Pensó que quizás otro día irían…solo quizás. Dejó que la duda se columpiara dentro de su corazón…otra vez. Ya no recordaba  la última vez que los vio. Dejó libre a las lágrimas. Ofreció sus pies cansados al recién fregado suelo. Se despegó el miedo. Se colgó del brazo de la esperanza.

Depositó sus años en alas de los recuerdos y ahuyentó los presagios de una muerte que intuía no muy lejana…como otras veces.  

martes, 11 de octubre de 2016

¡SIEMPRE QUISO SER ANA!



Su venida al mundo fue una bendición para su madre, para su padre en cambio,  fue un castigo de Dios.  Su niñez transcurrió entre la ternura, el desconcierto  y la  indiferencia.  Mientras conducía con dirección al pasado,  los fantasmas, aún renegados se alinearon  a derecha e izquierda.  Cínicos  y carroñeros  venían dispuesto  a reabrir viejas heridas.   Los miró desafiante y los exterminó pisando con furia el acelerador.  No les  permitiría volver a poner ni un solo stop en su vida.  Las humillaciones y las desdichas mejor en la cuneta.   Al llegar vio que la puerta estaba abarrotada de gente.  Notó  que la humedad la visitaba. Se entristeció.  Después de todo era su padre. Llovieron miradas sobre aquella desconocida joven, cuyas facciones les eran familiares.  Al verla, la mujer de negro se levantó y se abrazó a ella con cariño.  Fue entonces cuando todos los presentes reconocieron asombrados,  la verdadera identidad de la hermosa joven.  Ana  pensó que sin duda alguna su vuelta, daría que hablar durante mucho tiempo a todas las cotillas del pueblo.  

sábado, 24 de septiembre de 2016

¡¡ DEJADME LLORAR POR ÉL!!


¡Dejad que mis  lamentos se posen bajo mi almohada como mariposas cautivas
¡Que mis labios pronuncien su nombre  muy despacio.
¡Dejad que luche aunque la batalla sea inútil y mis manos permanezcan desnudas bajos este cielo que no acaba nunca.

¡Dejad que mis pupilas se iluminen aunque el sol se haya olvidado de ellas.
¡Qué duerma solitaria bajo el hastío  de los días.
¡Dejadme soñar… aunque sólo sea dormida.

sábado, 20 de agosto de 2016

¡ AÑORANZAS!!

El tiempo pasa, al igual que la aurora se desvanecen y el crepúsculo encaja en el firmamento. Tiempo que a veces viene envuelto en añoranzas y recuerdos. Recuerdos, que se han quedado presos entre mis manos e incrustados en mi piel, sólo el corazón me recuerda que aún tengo mucho por sentir y mucho por vivir, ¡aunque solo sean instantes fugaces que me hacen soñar! Porque tengo el fulgor de su mirada para volver a sentir  la magia de la vida en el alma. Y percibo su soplo en cada suspirar, en cada amanecer….en cada puesta de sol; y siento caricias fugaces,  suspiros eternos y sentada en el peldaño de la utopía, creo ver  caer polvo de estrellas sobre los recuerdos…y ya no me siento tan sola y el  universo me abre sus entrañas para desvelarme  aquellos secretos ocultos de mi existencia…

¡¡AÑORANZA!!



    

A veces siento la necesidad  de cerrar los ojos, dejar volar la imaginación y dejarme abrazar por los recuerdos que eran el complemento de mi vida. Recordando esos momentos me gustaría retener el tiempo para  poder volver a vivirlos y seguir sintiendo  esas mariposas que me hacían soñar… Es un hermoso pasado que se mete entre mis venas,  se aposenta en mis sueños y me hace volver a soñar. Recuerdos que me trasladan a aquel tiempo, donde me sentía como una hermosa  gaviota  volando sobre las olas del mar y guiada solo por el suave vaivén de la brisa de su mirada. Una mirada que lo llenaba todo de olores, de sabores, de sutileza y felicidad.   

¡ SINFONÍA EN PALABRAS!!


Te has quedado en la palabra que resbala hecha roció,
En el poema que está a punto de nacer,
En el profundo suspiro del tiempo.
Sigues  siendo parte de mi historia,
 Fábrica de sueños, trovador del alma,
Semilla perenne  echa  flor.
Néctar sabroso de mis días
Germen de amores de mágicos encuentros
apresados a la luz de la luna,
Envueltos en la orilla de Dios
como sutil  fuente de poesías inciertas
que abres sendas entre silencios.
Te has ido, en alas  del viento
Vestido de palabras versadas
Que pueblan madrugadas
en horizontes de terciopelos.
Quedando tus besos en el filo de mis labios
Y aunque nos estés…
 Sigo bordeando el río de tu placida orilla...


sábado, 28 de mayo de 2016

¡¡ EL LIBRO DE SU VIDA!!!



Tardó veinticinco minutos en bajar las escaleras del sótano.  Las piernas atrofiadas por la artrosis, suplicaban un descanso.  Ignoró aquella llamada legítima de socorro. Debía corregir su cobardía.  Empujo  la vieja puerta. Las bisagras oxidadas por el tiempo emitieron un lamento.  Una tela de araña envolvía toda la entrada, al igual que una novia a la espera que la desposara. Habían pasado cuarenta años. Las lágrimas afloraron al recordar el día en que juro por Dios, que jamás lo dejaría ver la luz y lo condenó  a las tinieblas y al olvido.   Al entrar reconoció el olor a humedad, a abandono y sobre todo a recuerdos. Se sintió identificada. Suspiró. Montones de cajas y trastos viejos se amontonaban. También su ayer permanecía agazapado entre polvo.  Comenzó la búsqueda. Cada objeto, un recuerdo... un retazo de vida. Pensó en las noches  de insomnio  que había pasado pensando en el. Ahora había llegado la hora de gratificar su fidelidad.   Al abrir el baúl, los recuerdos se esparcieron  y las 86  marchitas primaveras florecieron. Allí, envuelto en olores afrutados, a pan recién echo,  y a vida, estaba su confidente, su amigo; Su viejo libro. Al sentir su tacto, su vida se volvió a resquebrajar al igual que entonces. No dejó paso al dolor y lo mantuvo dormido.  Aquel libro donde  había vertido su dolor, sus alegrías y fantasías, se había ganado el indulto y tal vez el derecho de que otras manos lo acariciasen una última vez...solo tal vez.   

¡ NI CONTIGO NI SIN TI...SOLEDAD!

Su primer encuentro fue gélido, desafortunado y repulsivo. Una relación amor odio, se impuso inmediatamente entre las dos. Eran polos opuestos. Una, extrovertida y juerguista, la otra, introvertida y silenciosa. Poco a poco, su  enigmática   discreción segregaba en su estado de ánimo,  un abanico de encontrados sentimientos los cuales no podía controlar. Pasaban de la más oscura tristeza, hasta el más hermosos de los oasis.

Cuando se entregaba a ella, llovía…llovían versos y miles de recuerdos.  Buceaba en su grandeza. Descubría lo esencial de la vida y de la muerte. Aprendió a quererla y le entregó el alma.  Solo  cuando el odio se interponía entre ellas; granizaban  insultos y reproches. Agravios, que siempre se estrellaban en las entrañas  de aquella misteriosa dama, llamada; soledad. Siempre fiel…siempre callada y siempre solitaria, en la gran inmensidad de su carismático desierto.

sábado, 7 de mayo de 2016

¡ LA ÚLTIMA CONEXIÓN!

Mientras el sabor ácido corría por sus venas, encendió el ordenador. Necesitaba saborear una vez más aquel amor sereno e intenso.  Al enterarse sus padres pusieron el grito en el cielo. Desde entonces le ignoraban e incluso trataban al perro mejor que a él. Ahora, vagaba por las estancias de sus incomprensiones. Notó el leve mareo. El tiempo era su verdugo. Conectó rápido el Skype. Su mundo grisáceo se volvió de color.  Frente a la pantalla…el hombre de su vida. Clavó su mirada vaga en aquellos apasionados ojos negros…y dulcemente se perdió en la negrura  de la  nada más absoluta.

jueves, 31 de marzo de 2016

¡¡ LA VIDA ES UNA CARRERA!!


Después de pasar días sin dormir e incluso algunos, de  ir más de una vez al servicio, por fin había llegado el día tan esperado y deseado. La llegada a la concentración fue un disparo a bocajarro de adrenalina para el cuerpo.  En medio de tanta algarabía, dejas que una sensación de irrealidad revoloteé a placer por tu cabeza y claro… te sientes como una hormiga.
21,5 de Naturaleza pura. 1059 de desnivel, se presentaban ante nosotros como un gigante dispuesto a ganarnos la batalla. Si además de eso, le añadimos que  algunas somos principiantas, el hándicap del miedillo se pegó a nuestra espalda como una sanguijuela, preparada para chuparnos el ánimo. Sin haber comenzado la carrera, el nerviosismo nos regalaba unos momentos  desleales y las mariposas comenzaron hacernos cosquillas  en el estómago.  Un  murmullo ensordecedor propio de acontecimiento, llegaba hasta nuestros oídos, preludiando la gran participación de grandes atletas. Hombres y mujeres dispuestos a desafiar al gran dragón de 1059 m. que estaba dispuesto a bramar su poder y escupirnos su ego por la boca.  Pero nosotros entusiastas de este deporte, le mirados a la cara y como gladiadores en la arena, peleamos por alcanzar un final que nos hiciera  sentir, dignos corredores, de correr o más bien andar por su hermoso esqueleto. Con  el sudor perlando las frente y los pies gritando, llegamos a la cumbre y una voz en tu interior grita ¡!! Biénnnn! Te relajas. Respiras a pleno pulmón.  Ellos te lo agradecen. Seguidamente, miras abajo y  el anterior grito de júbilo… se convierte en un suspiro, al ver que una bajada desnivelada y abrupta, te mira con ojos melosos e invitándote a cortejarla. Invades su intimidad, la seduces y descubres que puede ser amable contigo y saboreas el momento… casi a punto de desfallecer, pero dispuesta a seguir corriendo. Todo el trayecto es una intensa subida y bajada, donde las rodillas son las grandes sufridoras. Éstas,  resisten como jabatas y tú, le ofreces una parada como recompensa… a su heroico comportamiento. Que decir, que cuando te enfrías, algún que otro ligamento o músculo dolorido y fatigado se hacen presente, para  que los premies con un buen y reconfortante descanso.
Cada vez  que corres, intentas que tus zancadas sean un poco más largas y más sólidas. A pesar de todo, ningún corredor está exento de sufrir un contratiempo.  Correr es una escuela donde la superación y el esfuerzo son la única asignatura que debemos intentar aprobar. Ella… es la maestra del corredor. Junto a ella, estoy  segura que podemos alcanzar nuestros sueños  y metas o por lo menos acariciarlos con los dedos. Los limites solo estás en nuestra cabeza. Correr es un reto continuo, personal e ilimitado. Para mí correr, es disfrutar y poder acabar la carrera. Correr es como la vida., es superar los obstáculos y miserias que conlleva vivirla. 
 Correr, desarrolla nuestro afán de superación y realza los valores del deporte. Personalmente cuándo corro, nunca voy sola, en mis pensamientos siempre llevo conmigo a las personas que quiero y que sin duda son la palanca, que me impulsa a superar mis miedos y debilidades. Ellos son mis auténticas metas. La vida nos enseña a caernos y a levantarnos. Correr es lo mismo.
No hay límites. Los límites solo están en nuestra cabeza.





¡¡¡LA TIERRA PROMETIDA!!!

  


Mientras el mundo vomitaba  su bilis, Leila, procuraba pintar sus pensamientos del color de la Supervivencia.  Acurrucada entre cuerpos sudorosos y maltrechos y,  que solo destilaba miserias;  Intentaba ignorar a la paloma de la insolidaridad,  que sobrevolaba terca sobre ella. La  infernal travesía, se manifestaba despiadada, al igual que un ángel exterminador. Tiritando y con todo el cuerpo dolorido trató de buscar  una prueba de un  Dios solidario entre los hombres. No la encontró. A cambio,  un maléfico mar se manifestó a pleno pulmón, vomitando crueldad y demostrándole que Dios les había abandonado por completo. Un viaje, sin esperanzas, sin destino y predestinado a los más desfavorecidos de la tierra. Mientras  la vieja patera, era tragada por un mar inhumano, al igual que el de  los hombres, Leila, siguió pensando que quizás aún, podía encontrar la tierra prometida…pero solo quizás.    

¡ INOLVIDABLE!



Se sentó al borde de los sentimientos
sumergió los pies en añoranzas
unas lágrimas  florecieron de sus ojos
y desahogó la ausencia de su amado.

Una débil  sonrisa se coló en su rostro
alejando un lago de sombrías tristezas
Después,  un obstinado silencio, un suspiro…
y un doquier de dulces recuerdos.

Alzó  sus manos hacia el cielo
se bañó en un río de memorias
rompió los callados  muros de la soledad
y pintó un arco iris para escalar hasta él.

Siguió  sentada en plena  melancolía
Disfrutando de aquel amor imperecedero
como hoja de otoño sin sosiego
hablando  el idioma del Cielo
vestida con el atardecer que poco a poco….moría.





jueves, 17 de marzo de 2016

¡CONTRACTURA!!

Allí estaba, entre la algarabía propia del acontecimiento. Hacía quince días que no dormía pensando si podía seguir confiando en su cuerpo. Durante ese tiempo le había cuidado con cariño e incluso mimado.  Al hacer un leve movimiento, éste, le mostró un amago de infidelidad. Lo ignoró.  Sacrificó unos segundos angustiosos. De pronto,  la gran masa se puso en movimiento ajena a sus cavilaciones. Después, se lanzó tras los cientos de corredores, con la esperanza de qué su  cuerpo le siguiera siendo fiel hasta el final de la  carrera

martes, 1 de marzo de 2016

¡¡ SIEMPRE SOÑANDO!!!



En brazos del duermevela, pintaría estrellas sobre la aurora… encerraría  poesías en su corazón…y se envolvería en la música que siempre brilló en sus pupilas…Dejaría su alma como testigo de  lo que fue y treparía por la escala del silencio, hasta  llegar al último peldaño de sus sueños... después, se confundiría con el viento y una poesía incompleta. Se le iría la vida… se le escurriría  la vida de  entre las manos. Pero convencida que siempre soñó… lo que quiso soñar.

jueves, 25 de febrero de 2016

¡ SOÑANDO!!

   
Mi piel huérfana, aún se ahoga en la apatía del tiempo, y en las incansables noches de los recuerdos. 

Una vigilia constante de sueños imposibles, se pasean inquietos por mis pensamientos, buscando un resquicio de magia por donde poder saborearte.

Las noches envueltas en ráfagas de luces, descansan en el fragor de tus caricias. 

Caricias que placidas, sobrevuelan sobre tu insalvable  ausencia, escondidas entre visillos de lágrimas amargas, que empapan la almohada y demandan  la ternura de tus brazos que bostezan tu marcha.
Noches clausuradas en versos que reclaman tu presencia ausente;
Noches incandescentes, que resisten imperecederas e inquebrantables
ante tu amor eterno, y que  buscan refugio en la utopía del tiempo.

Tiempo que cabalga…por entre las horas desordenadas y monótonas del declive de mi vida. 

lunes, 22 de febrero de 2016

¡ ELEGÍ!!



Elegí soñar despierta, a expresar mis sentimientos sin miedo, a mirar al horizonte con mirada amplia…a esperar al alba  abrigada a los recuerdos…a buscar cosas que me llenen, a rodearme de personas positivas, a inyectarme la ilusión a través de las personas que quiero; a ignorar una vida vacía  por propina; a galopar a lomos de las palabras y versos. Intenté burlar a las circunstancias, de quien no desea nada más que sobrevivir cada día…  me negué a dormir sin sueños…y me fabriqué una túnica de caricias y besos sin caducar…NO QUISE VIVIR SIN PAZ, NI ESPERANZA.

miércoles, 27 de enero de 2016

¡¡1ª TRAIL SIERRA DE MARÍA ANDRÉS!!


El día nos regalaba una apacible y hermosa mañana. La salida fue un chute de adrenalina, para los que corríamos por primera vez. Con el afán de superación como zapatillas, y la ilusión por bufanda, emprendimos la carrera. Que decir que al ver a tanto atleta bien entrenado y veteranos en este deporte, un ¡ Oh madre mía! se escapó de nuestros labios, junto a un amago de miedillo. La sierra lanzaba el guante y nosotros lo recogíamos como valientes.  El  duelo se comenzó a olfatear por la sierra. Ella poderosa y desafiante, nosotros con el afán de superación como patria. La sierra respiraba a pleno pulmón,  y nosotros nos contagiamos de su pureza y  el miedo y los complejos se evaporaron como por arte de magia. Un suave y afectuoso viento, nos acompañó durante toda  la ruta. La madre naturaleza se mostraba ante nosotros espectacular, generosa y desnuda. Como una madre amorosa, nos ofrecía sus extensos brazos maternos. Los  almendros habían adelantado su floración y nos saludaba, al igual que una joven damisela enamorada.  Elegante, orgullosos y, vestido con sus recién  estrenadas jalas florales. Todo iba más o menos bien, de pronto,  nos salió al encuentro una presuntuosa pendiente que, altanera vomitaba toda su bilis. Era hermosa, y también despiadada en su crudeza. Bella y bestia.  La jodida,  hizo bien su trabajo. El ritmo  de los participantes cayó en picado y ella, burlona, sonreía satisfecha. Como jabatas  tuvimos que recurrir a esa fuerza interior que siempre se mantiene alerta en nuestro interior. La sierra enseñaba sus tripas  y nosotros nos adentramos en ellas, cansadas, pero dispuesta a vencerla y dejarnos camelar por su encanto.  Las encinas se balanceaban al ritmo del viento. Los participantes iban dejando su huella.  La madre naturaleza sonreía  agradecida,  por el respeto que hacia su hábitat  mostraban todos los participantes. En medio de aquel silencio reconfortante, nos dejamos enamorar por su entorno y recobramos fuerzas.  Un camino menos angosto y menos bravo, nos recibió amablemente. Con las pulsaciones a mil” y los pies pidiendo clemencia, saltear charcos fue con lo único que pudimos acallarlos. Entre charco y llano, llegamos a un cruce, donde unos jóvenes de entre tantos que ha ayudado, nos ofrecieron algo dulce para reponer fuerzas. Un olé por todos ellos. Bueno ya faltaría poco me decía. Tengo que confesar, que nunca había ido por allí. Imperdonable.
Respingamos al ver, que otra subida nos saludaba.  Ésta era solo peleona. Como mejor pudimos la subimos. Al llegar a la cima, “ subidón". Ya faltaba menos, después de admirar  el bello paisaje y respirar atropelladamente; La bajada.  Fue brutal. Las rodillas gritaban descanso. Pero las ganas de terminar  dignamente la carrera, fue una mordaza contra sus justas quejas.
Justo al acabar la bajada, otros jóvenes, nos esperaban para  animarnos y mostrarnos su solidaridad.  La deseada pregunta ¿cuánto queda? Dos kilómetros, ¡esta chupado! Decían, vitoreando. Fantásticos dando ánimo.  Verdad o mentira,  fue  un impulso para recuperar las fuerzas.
Por fin llegamos a Santa Lucia, señal honorífica, de que el final de la carrera estaba cerca. Adrenalina a raudales. Un pensamiento, Un homenaje y una poesía en mi corazón. Lo demás no importa, primero o último da lo mismo, lo importante; participar. ¿ carrera o hazaña?