Te has quedado en la palabra que resbala
hecha roció,
En el poema que está a punto de nacer,
En el profundo suspiro del tiempo.
Sigues siendo parte de mi historia,
Fábrica de sueños, trovador del alma,
Semilla perenne echa
flor.
Néctar sabroso de mis días
Germen de amores de mágicos encuentros
apresados a la luz de la luna,
Envueltos en la orilla de Dios
como sutil
fuente de poesías inciertas
que abres sendas entre silencios.
Te has ido, en alas del viento
Vestido de palabras versadas
Que pueblan madrugadas
en horizontes de terciopelos.
Quedando tus besos en el filo de mis
labios
Y aunque nos estés…
Sigo bordeando el río de tu placida orilla...

No hay comentarios:
Publicar un comentario