La felicidad huele, ti,
a hogar a lumbre y a sueños
huele a cariño, complicidad
y a herida eterna
La felicidad huele a brisa,
a agua dulce y al trinar de pájaros,
la felicidad tiene el olor de los que amo
a la mirada de un niño y a la sonrisa de un amigo.
La felicidad tiene el aroma de tu nombre
a puestas de sol, y a amaneceres
huele a cerezos, a sendas interminables
y a cielo prometido
La felicidad huele a pisadas
profundas en el alma
huele a retama en flor
y a hojarasca de otoño.
La felicidad huele a comida en la mesa
a miradas, a preguntas al silencio
a nubes y a tierra fértil
la felicidad huele…a ausencia
y también a declive.
