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miércoles, 14 de octubre de 2015

¡¡VÍCTIMA DEL AZAR!!!

Se levantó de la cama con la misma sensación de siempre. La noche la había pasado en compañía de la hiriente y canallesca compañía que desde hacía tiempo calentaba su cama. Se arregló  y se pintó, cosa que últimamente tenía olvidado. Cogió el bolso pasado de moda y se fue a la parada del autobús. Tenía frio o quizás era su hábitat habitual.  El autobús  le apareció un surtidor de sueños. Se subió emocionada. Fue como si las mil primaveras marchitas de su piel hubieran florecido de repente.  Los olores se entremezclaron con las prisas y la frialdad de muchos. Ocupó un asiento. Enfrente, un joven. Le cayó bien. Sentía  que tuviera que ser víctima de su locura. Miró al joven con premeditación. Éste, se revolvió incómodo en su asiento. El muchacho no tendría más de dieciocho años. El joven le regalo una leve sonrisa, quizás forzado por las circunstancias. Esquivo aquella mirada  densa, que a ella le pareció un soplo de vida. Por un instante pensó abortar aquella decisión absurda. No le dio opción a la duda.  No podía caer en el sentimentalismo, si quería llevar a cabo su plan. No quería. 

El movimiento del transportador de mil y una noches se puso en marcha. Era su momento. Nerviosa pero decidida; suicidio a la vergüenza tirándola por la ventanilla  y fue todo el trayecto saboreando  aquella triste melodía de aquella ausencia alojada en su alma… y llorando por doquier….pero esta vez en compañía…    

lunes, 5 de octubre de 2015

¡¡¡EL CRISTO Y LA NIÑA!!

El Cristo hombre miraba
A la niña que lloraba.
¿Porque lloras tanto mi niña?
¿Porque estás tan triste y sola?
  La niña le contestó
Con voz  rota y quebrada:
-¡Vengo a verte a ti Señor!
¡Vengo que limpies mis lágrimas
¡A llenarme de tu amor
Y a suplicarte esperanza.
¡No tengo techo ni amor
¡Soy una refugiada
¡Soy carne de cañón
En una playa olvidada.
¡Me han dicho que eres vida!
¡Que eres Cristo que sanas y salvas!
¡Que te entregas sin medida
Sin distinciones ni razas.

Por el bello  rostro de Cristo
Una lágrima descendió
Y de su costado florido
Agua viva germinó.
El Cristo muy conmovido
En niño se convirtió
Y muy triste y desvalido
A la niña se abrazó.
 La niña le dio su mano
El Cristo se la tomó
Y del templo lleno de flores
El Cristo hecho niño salió.

¿Dónde vamos amigo Dios?

¡Vamos a buscar aquellos
Que duermen en un rincón
¡Al desahuciado, al enfermo
A los que marginados son.
¡A los que sufren las guerras
De unos locos sin control
¡A los que mueren  aislados
A los que oprimidos son!

¡Vamos en  busca de  hombres
Con conciencia y corazón
¡Vamos en busca de prójimos 
Que han olvidado a Dios.
¡Vamos en busca de niños
Para que conozcan a Dios.

¿ ESTÁS AHÍ?




 Cerró los ojos con fuerza. Trató de obligarse a dormir o a despertar. Quiso terminar con aquella desubicación  de sí misma. No lo consiguió.
Su cuerpo buscó amainar su alma. Se encerró en la celda  de su yo  ausente…de la mirada implacable de la vida y se olvidó del tiempo.
 El tiempo ha pasado, pero ella sigue en su propia cárcel. Sincronizada de horas.   Esperando que el sueño o la vigilia la convenzan, de que  forma parte de del mundo. Le consuela saber que eso que llamamos tiempo, traspase la línea de su hándicap, para poder alcanzar el futuro… sólo le basta con esperar.

¡¡POR LOS PELOS!!

Todos bebieron del agua supuestamente  cogida del lago milagroso.
Juan decía que él no creía en esas tonterías.  Por no oír a su mujer, consintió que se la echara por la cabeza. Por la mañana todos aparecieron radiantes. Juan  presumiendo de pelo sonreía con picardía a su mujer. Está se acercó y me dijo al oído ¿me das un poco de esa agua? -Es para mi madre, la pobre esta comía de dolores. No respondí. Salí corriendo. Encima de la mesita estaba la botella. Ansiosa y convencida  apuré la poca agua de la botella… que había llenado  el día antes del grifo...

''OTOÑO!!

Ya se asoma el Otoño triste y escarchado, por entre las marañas que aún quedan del  risueño y caluroso verano.  Con semblante encogido. Agobiado. Lo sé porque mi corazón se desconvoca y  los recuerdos se muestran ante mí a pleno pulmón.
Viene  rebelde, arrogante, con dedos largos y afilados. Seductor.  Se cuela en mis sueños para dejar la huella de su melancolía, y… otra vez  las noches son más noches entre los recuerdos.
Implantando su ley. Con sus noches largas y sus días grises. Su añoranza se clava en mi pecho como flecha afilada.   Hiriendo  mi corazón una vez más; lanzando su dardo en la diana de la nostalgia, ésta,  baila un vals en mi honor…  caigo rendida a sus pies, cual víctima de un sacrificio de un ritual maléfico…
Me balanceo en su nostalgia… busco refugió en sus brazos y me dejo arrastrar por el dolor de la ausencia. Me adentro en su mansión  y abro la puerta de mis recuerdos. Me entrego a ellos.  Me abrazó en sus cálidos brazos para poblar de palabras el silencio cruel que me ahoga.
Mi ayer  renace en un ahora, nítido, preciso, jugoso e infinito.
Los  momentos acarician mi frente. Sobrevuelan placidos a través de mi cielo gris. Momentos que busca los rayos de sol,  más dócil, más brillante. Un sol sin  ausencias que me hieran.
Y sin poder esquivarlo vuelve ese día…aquella esa mañana… Aquella locura.  Destrozando  todo vestigio de luz, resistiendo al paso de los años, sobre un ayer imperecedero.  Me siento en sus peldaños nostálgicos. Me acuno en su voz aterciopelada. Anhelo su mirada dulce y me pierdo en el oasis del más allá… Esperando que mis escuálidos sueños; de  nada., se tornen en vida.  Una vida, que se ha quedado en un leve suspiro. En recuerdos infinitos.  En  un soplo de nostalgia, en la sombra larga y sutil de una melancolía.
Otoño es el abrigo de  mi tristeza, es un sentimiento  que se filtra por l as grietas del alma; es  una neblina dulce y cálida que me  embriaga  al compás de los acordes de mi ayer. Es, vivir…para volver a morir…
Es un suspiro eterno, es señal de añoranza y recuerdos.  Preludio de una  noche a sin sueños.
Quizás solo soy un títere del destino, o un verso rasgado al viento. Quizás solo soy un  penitente  más de tu gris…otoño. Otoño que me dejo malherido por su perdida y con un eterno estrujar de recuerdos…
Sigue adelante otoño instalando tus días ocres…yo seguiré despertando con lágrimas en los ojos…