Buscar este blog

viernes, 30 de noviembre de 2012

LA SONRISA CONGELADA




Las primeras palabras llegaron a los oídos  de Julia como dardos envenenados: –“Lo sentimos, tienen 15 días para abandonar su casa”. Mientras aquel hombre trajeado seguía hablando como un robot programado, la tragedia  caló en la mente de Julia como gotas de ácido. La voz  llegaba a sus oídos como  zumbidos lejanos. De pronto, una grotesca sombra negra surgió de la nada y la engulló por completo. Cuando  abrió los ojos, miró a su alrededor… El hombre seguía en su puesto dispuesto a seguir degollando sueños y esperanzas. Derrotada  se dirigió a la salida.  Una  bofetada de aire frío  le surcó el rostro. De repente pareció como si muchas primaveras sin flor la hubieran triturado sin compasión. Con su mundo desbaratado  y  la sonrisa congelada Julia deambuló sin rumbo hasta que el crepúsculo comenzó a reptar por la ciudad  …..     



No hay comentarios:

Publicar un comentario