Buscar este blog

viernes, 16 de noviembre de 2012

LA GÁRGORA FELIZ





Del jardín que antaño había sido  un oasis de flores y aromas  ya no quedada nada. Solo un silencio sepulcral que  hacia tiempo se había adueñado de aquel hermoso lugar, y un viejo  perro de piedra en medio del follaje. Éste, esperaba impaciente a que la negra  noche abriera las  puertas de su cautiverio. Bajo su piel abrupta  su corazón indómito latía con la fuerza perecedera  de  la inmortalidad. Las estrellas y la luna resplandecían expectantes. La noche olía a jazmines y madre selva ¡era la hora! Acariciado por las sombras de la misteriosa noche,  la piel  de granito  del  la vieja gárgola se fue  transformando en una hermosa  mata de pelo. Su mirada inerte  resplandeció ávida, como una esmeralda viva.. Todos  sus miembros explosionaron llenos  de vida.  Con la agilidad  de un don sobrenatural, saltó como un rayo  para dar rienda suelta a sus sueños.  Bajo la luz de la luna bailó y bailo… saltó y salto… hasta que  la aurora sutilmente, con su gran cabellera le avisó de su presencia… entonces  volvió a su hogar de siempre, para  seguir siendo una  gárgola que adornar  aquel hermoso y olvidado Jardín, hasta la llegada de otra nueva noche, que le diera vida... 

No hay comentarios:

Publicar un comentario