Buscar este blog

viernes, 12 de octubre de 2012

UN MUNDO PARALELO

Hoy tocaba destrozar  la jaula que me mantenía prisionera de mis temores, de mis miedos y de mi culpabilidad. La tarta esperaba con las velas encendidas. Guarde mi maravilloso ayer, mi triste presente y mi incierto mañana en las sombras de aquella casa desconocida para mí. Las felicitaciones entraron en mis oídos como el canto de un ruiseñor.

Los años en soledad  habían mermado mi capacidad de sentir el calor humano.

Al terminar volví a recoger mi  ayer, mi presente,  mi incierto mañana y volví presta a meterme en la jaula de mi mundo paralelo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario