La
tarde estaba desapacible, una gran nube blanca con aire de fantasma parecía
guiñarme un ojo. Mientras caminaba por el sendero de siempre, los
recuerdos comenzaron a vagabundear por mi cabeza como almas en pena. Lejos de
esquivarlos me dejé envolver por ellos y bebí de la copa del misterio de mis fantasías. Poco a
poco comenzaron a cobrar vida en mi mente.
Me adentré en ellos complacida. Di rienda suelta a
mis sueños y anhelos.
El invierno agonizaba para dar paso a la primavera. La madre Naturaleza venía cargada de múltiples aromas silvestres pero, en mi mente sólo habitaron la pena y la ausencia...
Mi alma se embriagó de tardes de domingos, de besos, de caricias, de deseos imposibles….. De aroma de sombras..de recuerdos y de utopía...
El invierno agonizaba para dar paso a la primavera. La madre Naturaleza venía cargada de múltiples aromas silvestres pero, en mi mente sólo habitaron la pena y la ausencia...
Mi alma se embriagó de tardes de domingos, de besos, de caricias, de deseos imposibles….. De aroma de sombras..de recuerdos y de utopía...

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