Noelia se fue a la cama tan pronto concluyó el
crepúsculo. Una embriagadora emoción la mecía a flor de piel. Las sábanas acariciaron su cuerpo, los recuerdos
adormecieron al alma. El cristal que separaba personaje de persona se
había hecho añicos al retoque de los sueños. Rayos de sol convertidos en
frases, abrazos y palabras desprendieron la capa de hielo que
envolvía su corazón. La amargura huyó de sus labios para dar paso a una sonrisa
amplia y generosa. Una corriente de gratitud fluyó por sus venas como un felino
en celo tras la única hembra del lugar. Se durmió en brazos de Morfeo. La
fantasía se coló hasta su cama y la acaricio hasta la llegada del
amanecer. Esa noche la soledad fue desterrada por dos
duendes fantásticos y un hada blanco como la nieve. Montados
sobre la grupa de tres corceles blancos la invitaban a viajar junto a ellos.
Viajó y viajó, hasta llegar al país, dónde los sueños se podían hacer
realidad. ¿Podrá ningún guardián impedirte que escribas tus billetes de sueños y amor eterno? Éste es nuestro rincón del desvarío para anotar todo lo que queremos recordar y compartir,integra literatura, arte, mitos, sociedad...Dejemos plasmadas nuestras sensaciones del día a día en este espacio. "un libro es el arte de no callar que nos lleva hacia la antesala del silencio"
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domingo, 16 de noviembre de 2014
EL DESEO DE SOÑAR
Noelia se fue a la cama tan pronto concluyó el
crepúsculo. Una embriagadora emoción la mecía a flor de piel. Las sábanas acariciaron su cuerpo, los recuerdos
adormecieron al alma. El cristal que separaba personaje de persona se
había hecho añicos al retoque de los sueños. Rayos de sol convertidos en
frases, abrazos y palabras desprendieron la capa de hielo que
envolvía su corazón. La amargura huyó de sus labios para dar paso a una sonrisa
amplia y generosa. Una corriente de gratitud fluyó por sus venas como un felino
en celo tras la única hembra del lugar. Se durmió en brazos de Morfeo. La
fantasía se coló hasta su cama y la acaricio hasta la llegada del
amanecer. Esa noche la soledad fue desterrada por dos
duendes fantásticos y un hada blanco como la nieve. Montados
sobre la grupa de tres corceles blancos la invitaban a viajar junto a ellos.
Viajó y viajó, hasta llegar al país, dónde los sueños se podían hacer
realidad.
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