Cuando mi vida haya traspasado el valle,
De las primaveras marchitas,
En ese preciso instante…
Los otoños dejaran de sangrar hojas muertas…
Cuando mis manos estén desgastada,
De tanto
acariciar tu ausencia,
Entonces…
Escucharás silbar al viento poesías…
Cuando el recuerdo se convierta en presencia,
Y las sombras sean lanzadas al abismo…
En ese intervalo…
Las golondrinas volverán anidar en tu balcón.
Entonces…
Quita las viejas zapatillas,
Que duermen sobre el suelo quieto.
Airea el camisón azul, surtidor de sueños,
Saca del baúl el vestido de los domingos…
Y lánzalos a brazos de una puesta de sol.
Entonces… solo entonces…
El verano repartirá
sonrisas sobre los trigales
Los inviernos dejaran de llorar lágrimas vacías,
Los otoños dejaran de vestirse de melancolías,
Y las primaveras explotaran jubilosa de flores,
Entonces… sólo entonces… recuérdeme.

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