Aprendí escribir versos con los ojos del
alma, para rellenar el vacío intenso de tu marcha.
Aprendí a estrujar cada fibra de mi ser…
para no olvidarte.
Aprendí a plasmar sentimientos, y a
escribir frases sobre tu regazo
Aprendí
por ti, inspiración de mi vida y
de mi tiempo.
Aunque sólo sé escribir renglones.
Renglones, llenos de todo y de nada. Renglones que
sellan mis labios con el dulce recuerdo de tu nombre.
Recuerdo hecho vivencia, recuerdo hecho
poema, recuerdo que torna mis sueños, en
un reconciliador y bello despertar.
Recuerdos mágicos, que ata mi pasado a mi
presente, con un nudo de palabras de las de antes.
Palabras que penden embelesados entre la tierra y el cielo…Un cielo que desgrana
poesías para ti.
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