Me pondré el celeste, a él le gustó desde el primer
día que me lo puse. Su sonrisa y su mirada picara, me lo confirmaron. De todas
formas, la sorprendida suelo ser yo. Él
siempre viene radiante y de un blanco
impoluto. No es por nada, pero parece un ángel. Siempre callado, aunque a veces me
gustaría que hablara un poco más.
Hermoso. Parece de otro mundo.
Todo en él, es paz y armonía. Parece
mentira que después de tanto tiempo le siga amando tanto. Es cierto que por motivos
ajenos a los dos, solo nos vemos por las noches, y no todas... para mi desgracia. Yo entiendo que no es una
relación muy creíble. Pero a mí, me
hace sentir que el milagro del amor... aún sigue vivo. Así, que ésta noche,
tengo que conseguir que nada interrumpa mi sueño. ¡Es nuestro aniversario!

No hay comentarios:
Publicar un comentario