Observé como una hermosa
rosa despertaba a la vida. Como una bella damisela se dejaba acariciar por los
rayos del sol. Entusiasta, esparcía su aroma por todo el jardín. Era bella como
una virgen. La joven doncella intuyó
mi deseo de poseerla. Sabía que su vida
sería corta, apenas un suspiro. Yo ignoro su mirada inocente, y sin pensarlo…
la corto en sacrificio. Un dedo empieza
a sangrarme. Me lo llevo a la boca para aliviar el pinchazo. Me sorprendo; su
sabor es...a utopía La acarició
suavemente, y con la sensación de haber
cometido un crimen me voy en busca de mi otro mundo…como todos los días…
Desde hace tiempo correr
se ha convertido en una necesidad. El contacto de la suave rosa en mi mano me
recuerda la belleza de la vida. En ese estado de quietud le doy paso a mis fantasías, ellas me ayudan a
evadirme de la realidad de mi presente…
Me monto a lomos de mis quimeras y voy en
busca de la lámpara maravillosa. Ella me
ayudará a que mis sueños se cumplan. La
veo. La cojo ansiosa. La froto con fuerza…pero el duende no aparece.
Éste, cansado de conceder tantos deseos, ha languidecido decepcionado de que todos pidan los mismo; poder y
ambición. Voy al país de las maravillas allí, la malvada reina sigue tan
malvada como siempre. No es lo que busco. Decido ir al país de los dragones,
cuyas leyendas han sido sembradas a través de la historia y el tiempo. Quiero
vencer al dragón de la sabiduría. Veo que es una misión imposible. Éste, sigue
bramando y escupiendo fuego por la boca. Busco un bosque encantado donde algún dios compasivo
pueda concederme lo que quiero. Sobre un
columpio hecho de guirnaldas, las hadas se mecen radiantes. Miles de estrellas vestidas de plata adornan la gran
bóveda celeste. Una luna blanca toca el arpa. Todas me sonríen e intuyo que al
fin mis anhelos pueden ser complacidos...
De pronto los ladridos de
un perro cortan mis fantasías a bocajarro. Amo a los animales, pero en este
momento lo maldigo sin compasión. De repente me siento muy cansada. Un sudor frío perla mi frente. Unos metros más allá…mi
altar…mi secreto… mi oasis…
El lugar está rodeada de
rocas gigantes. Estás, se alzan majestuosas mirando impasibles pasar el tiempo y las historias.
Parecen gárgolas esperando a que el
crepúsculo devoré a la escasa luz de la tarde, para cobrar vida, y bailar bajo la luz de la luna.
Beso a la flor con cariño. La coloco encima del nombre tallado en la piedra. Dejo caer una lágrima…dejo morir a la utopía y como un ave triste y solitaria emprendo el
camino de vuelta a mi otro mundo… quizás mañana logre encontrar el país donde los sueños se hacen realidad…

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