Amor
florecido en mi alma, fervor de mi acuarela humana,
senda de luz
donde germina el sol, palabra tangible
que grabó mi rumbo.
Destello de luz que se coló en mi corazón para
alumbrar mi universo.
Compañero
fiel de noches vagabundas, donde capturamos a cautivas estrellas nómadas.
Muralla que protegió mi vida como poema dorado, como
marinero en una tormenta.
Hoy te ofrezco
mi profunda admiración… por tu grandeza.
Te ofrezco mi rostro humedecido… por tu ausencia.
Te confirmo
mi cariño… te considero mi verdad.
Te manifiesto mi amor… te reclamo como mi patria.
Porque vives
en mi alma y en la plenitud de mi presente.
Quiero beber de la luz de tu alma que florece en los
tranquilos jardines del más allá.
Ansío saborear tu cielo, subir a tu montaña forjada de sueños.
Sentir los latidos de tu corazón, embriagarme de tu
esencia.
Te recuerdo, como luna en noches de insomnio, como
sol radiante en niebla de hastío.
Oigo tu voz firme, veo tu rostro como un sol de primavera.
Siento el tacto de tus manos como alas de viento buscando
nuevos cielos donde volar.
Distingo tus pasos dejando una huella eterna en
mares profundos.
En ríos convulsivos, en vientos hirientes, en fríos
desiertos.
Si…así te recuerdo…Así te quiero…Así te extraño… Así,
Así...

No hay comentarios:
Publicar un comentario