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sábado, 8 de marzo de 2025

 


Caminaba envuelta en melancolía

la mañana sudaba primavera

el sol calentaba los rostros risueños

de los trigales, que, seducidos

por las coquetas amapolas, miraban sus

espigas doradas por el dios astro con picardía.

El cielo sonreía, ellas, rojas como la sangre,

seguían jugando con el viento

mientras que ella…se resbalaba en la savia de la nostalgia

y ahogaba la pena de su ausencia

en las aguas saladas de sus lágrimas,

para seguir reteniendolas en el frío invierno de su corazón.


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